...Yo mismo no puedo explicarme, me temo,
porque, como ves, no soy yo mismo.
...¡Oh, mi piel y mis bigotes!
Esto es, esto es lo que me oprime el alma.
El mejor momento para salir a la captura de cangrejos
humanos es cuando brilla, plateada, la Luna. Por lo general, es más fácil reconocerlos
de noche, cuando salen todos acicalados y endomingados a sonar, arrebujados en
su vívida imaginación. La luz de la
Luna les sienta estupendamente. Armoniza con sus múltiples
estados de ánimo y combina con sus emociones cambiantes.
Para conocer las claves de la naturaleza de Cáncer te será
muy útil, lector, mirar un poco la
Luna en las claras noches del campo. Con el aire contaminado
de la ciudad se te hará difícil verla, pero siempre puedes recurrir a un
almanaque. Fíjate en la forma y en el aspecto cambiante de la Luna. A medida que crece y
su luz aumenta, se convierte lentamente en un perfecto disco redondo en el
cielo. Cuando mengua, desaparece poco a poco, hasta que no queda visible más
que un delgado hilacho de luz con un tenue y rielante resplandor de plata.
