..No quiero que sigas apareciendo
y desapareciendo tan súbitamente.
¡Si le das a una vértigos!
Y esa vez desapareció muy lentamente,
empezando por la punta de la cola
y terminando por la sonrisa,
que se mantuvo ahí durante un tiempo
después que todo lo demás.
Si alguna vez un Géminis te hace pensar, lector, que estás
viendo doble, no te pongas otras gafas. Recuerda simplemente que Géminis es el
signo de los Gemelos, y que en su personalidad cambiante hay dos lados bien
distintos. Ahora lo ves, dentro de un momento no. ¿Era amor lo que te pareció
distinguir al vuelo en la movilidad de esos rasgos? ¿Odio? ¿Éxtasis?
¿Inteligencia? ¿Idealismo? ¿Tristeza? ¿Alegría? Los cambios mercuriales de la
expresión de Géminis son tan fascinantes de observar como las luces psicodélicas
en una discoteca. Es difícil decir dónde termina la realidad y comienza la
ilusión. Ambas se mezclan... y luego se separan.
