¡Calladita, mi amiga, en la falda de Alicia!
Mientras empieza el
banquete, dormiremos la siesta;
cuando el banquete termine,
nos iremos al baile,
Llenar después los vasos de
tinta y de azahar
o de cualquier otra cosa,
grata de tomar.
Si te aconteciera ver a un Piscis de cajero en un banco, o
de presidente, incluso, te encontrarías frente a un ejemplar muy raro. Son muy
pocos los de este signo que pueden aguantar verse confinados durante largo
tiempo en un solo lugar. Tendrás mas suerte si los buscas en una sesión de
espiritismo, o visitando una galería de arte, aunque también es posible en un
convento o monasterio, lo mismo que si te vas a un concierto o acudes a ver el
espectáculo de algún night–club. También podrías probar en una Sociedad de
Escritores, darte una vueltecita por un teatro, entre bambalinas, cuando acaba
la función o conseguir que te inviten a tomar el sol en algún yate.
Lo más probable es que de cualquiera de esas corrientes
salgas con una pesca bastante buena. Cuanto más creativo y artístico, más
ocioso y esotérico sea el ambiente, mas peces encontrarás. Sacarás la red llena
de ejemplares coloridos y resplandecientes, si la echas en un cóctel o en un
baile de gala. Hasta puede ser que pesques un par de truchas, o alguna especie
exótica, como la princesa Lee Radziwill.
La gente de Neptuno tiene pocas ambiciones mundanas. A la
mayoría de ellos les importa un comino el rango, el poder o el liderazgo, y
tampoco la riqueza les atrae demasiado. Pocas personas de este signo habrá que
lleguen a hacer dinero, como no lo obtengan por herencia o por matrimonio.
Claro que eso no quiere decir que tengan nada en contra de él; aceptarán mas
conciencia que la mayor parte de nosotros de sus cualidades temporales.
